La Revolución del 19 de abril de 1810

  

Resumen, causas y consecuencias.

La revolución del 19 de abril de 1810, evento más conocido en Venezuela como Declaración de Independencia. Inició con el desconocimiento, por parte del Cabildo de Caracas, de la autoridad del entonces Capitán General, don Vicente Emparan, siguió con su posterior destitución, y la instalación de un gobierno provisional. Es la primera de tres fechas notables en el proceso de Independencia de Venezuela.

Antecedentes

Las ideas independentistas ya estaban tomando cuerpo en América, luego del proceso que llevó a la independencia de las colonias británicas en América del Norte, y que concluyó con la creación de los Estados Unidos de América. Las ideas de la Revolución Francesa, y de la Ilustración en general, se estaban difundiendo ampliamente, y también contribuyeron a propiciar el clima que impulsaría estos movimientos.

Protagonistas

De esta jornada, la historia recuerda de modo prominente al depuesto Capitán General de Venezuela, Vicente Emparan, y al canónigo José Cortés de Madariaga, al que se le atribuye tradicionalmente un papel decisivo en los acontecimientos. El hacendado Baltasar Padrón, el capitán Juan Escalona y el abogado Cristóbal Mendoza figuran como integrantes de la Junta que pasó a sustituir el gobierno de Emparan en la Capitanía.

Causas

La abdicación del rey español Fernando VII, en 1808, provocó una serie de crisis tanto en España, como en sus colonias de ultramar, donde el clima era ya favorable a las ideas independentistas. El gobierno de José I Bonaparte nombra ese mismo año a Vicente Emparan como Capitán General de Venezuela, cargo que en principio no acepta, pero al cual es ratificado en 1909 por la Junta Suprema Central, leal a Fernando VII.

Para 1810, la Junta que designó a Emparan se había disuelto, razón aprovechada por los mantuanos (blancos criollos venezolanos) que formaban parte del Cabildo de Caracas, para instar al Capitán General a fijar una posición en relación con la situación de España, ya que, a todo efecto, él estaba representando al Gobierno usurpador de José I.

Desarrollo de los acontecimientos

Siendo Jueves Santo, el Capitán General Emparan fue llamado a Cabildo en momentos en que se dirigía a misa, y allí encontró una multitud aglomerada al pie del balcón. Ya adentro, fue enterado por varios miembros del Cabildo que su autoridad como Capitán General quedaba desconocida, y que debía fijar posición en torno a la abdicación de Fernando VII y el reinado invasor de José Bonaparte.

Emparan no aceptó de buen grado la notificación, por lo cual optó por asomarse al balcón del Cabildo y preguntar a la multitud si deseaban que continuase en el cargo de Capitán General. El presbítero Cortés de Madariaga, que se encontraba en el sitio, siguió al funcionario, quedando detrás de él en el balcón, a la vista de las personas. La versión más difundida del hecho narra que, cuando Emparan formuló la pregunta acerca de si deseaban que continuara mandándoles, Madariaga hizo detrás de él, con una mano, una señal de negativa a la multitud. Posiblemente la poblada ya estaba ganada para rechazar a Emparan, pero suele considerarse que el gesto de Madariaga fue decisivo para la abrumadora respuesta negativa que recibió de la muchedumbre. Ante esto, el Capitán General indicó que entonces él tampoco quería mando, renunciando al cargo en ese momento.

Acontecimientos posteriores

Este acontecimiento se considera el nudo central de la Declaración de Independencia de Venezuela, y a partir de él se suscitaron todos los hechos que culminaron con la independencia de varias naciones de América del Sur.

Luego de la destitución de Emparan, se constituyó la Junta Suprema de Caracas, que desempeñó funciones de gobierno hasta la instalación en marzo de 1811 del Primer Congreso Constituyente, que al principio pretendió formular un gobierno provisional mientras Fernando VII no recuperase la corona, pero que luego promulgó la Declaración de Independencia, el 5 de julio de ese mismo año; fundando la Confederación Americana de Venezuela.


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