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Las 10 razas más comunes de gatos

  

La relación entre los seres humanos y los gatos comenzó hace aproximadamente cinco mil años en el antiguo Egipto. Los gatos fueron domesticados allí alrededor del año 3,000 a.C. En un principio su función fue cazadora, aunque al poco tiempo se volvieron sagrados y venerados.

Hoy, alrededor de todo el mundo, millones de personas tienen distintas razas de gatos como mascotas.

Si bien todos los gatos son inteligentes, cariñosos y compañeros, cada raza tiene sus particularidades. A continuación te mencionaremos las 10 razas más comunes de gatos:

1. Siamés. Son originarios del reino de Siam, ahora Tailandia. Allí estaban reservados a la nobleza. Hay dos variedades: el moderno y el tradicional. La diferencia entre ellos es que el primero tiene formas más redondeadas, mientras que el segundo es más compacto y anguloso en las orejas y la forma de su cabeza. Son de pelo corto, ojos azules y nacen de color blanco, que va cambiando a medida que crecen, según sea la variedad de siamés, mostrando el color definitivo al año de edad. Son afectuosos, sociables y curiosos. Tienen una personalidad muy marcada, y son territoriales con otros gatos. Necesitan de la presencia humana casi constantemente. De hecho, suelen maullar bastante para comunicarse con las personas. El estrabismo es una tendencia de la raza.

2. Angora. Tiene orígenes turcos, desde donde se expandió a Europa a través de Italia. Es activo, por lo que necesita espacio para ejercitarse. Suele reconocer a una sola persona como su preferida. Es un gato tan inteligente que es capaz de reconocer hasta diez palabras. A pesar de ser una raza de pelo largo, su cuidado es simple, ya que su pelo no tiene pelusa, y por tanto, no forma nudos. Con un cepillado semanal es suficiente para que esté en óptimas condiciones.

3. Persa. Se remonta al antiguo reino de Persia (Irán) y Turquía, descendiendo de los gatos de Angora. Es pasivo, tranquilo, de maullido dulce, cariñoso con los humanos con los que convive y temeroso de los extraños. Tiene cuerpo robusto y patas cortas. Su pelaje largo forma nudos, con lo cual es necesario cepillarlo diariamente.

4. Sagrado de Birmania. Existen disputas respecto de su origen: algunos ubican los primeros ejemplares en Birmania, mientras que otros afirman que se trata de un cruzamiento entre un gato siamés y uno persa, o de angora. Son de carácter tranquilo, juguetones y les encantan los niños. Se llevan muy bien con otros gatos. No les gusta la soledad. Tiene abundante pelaje que debe cepillarse al menos una vez por semana. Sus ojos son grandes y de color azul.

5. Azul ruso. Si bien se desconoce su origen con certeza, se cree que llegó a Inglaterra a bordo de barcos rusos. Una vez allí, los ingleses popularizaron la raza. Es muy activo y necesita bastante espacio. Prácticamente no maúlla y es tímido con los desconocidos. Necesita de un lugar tranquilo, ya que no le agradan los sonidos intensos. Su pelaje es tupido y corto, con lo cual es muy sencillo de cuidar.

6. Gato de bengala. Surgió en 1963, en los Estados Unidos, cuando se cruzó a una raza de gato doméstico con un gato salvaje. La idea era conformar una nueva raza que aparentara ser un leopardo en miniatura. Son curiosos, activos, con necesidad de espacios amplios y muy independientes. La mayoría de los ejemplares son sociables, aunque pueden encontrarse algunos con rasgos muy dominantes, producto de la herencia del gato salvaje. Su pelaje es corto, moteado en oscuro sobre un fondo dorado. Tienen una talla grande y musculosa.

7. Gato Bombay. La raza proviene de los Estados Unidos, producto de un cruzamiento de razas, en el año 1958. Aparentan ser panteras en miniatura, tanto por su pelaje corto color negro profundo y brillante, como por la contextura del cuerpo, mediana, esbelta y musculosa. Son de carácter afectuoso, poco activos y bastante voraces, por lo que se debe cuidar su alimentación para que no suban de peso.

8. Sphynx. Se lo conoce como el gato esfinge. Su particularidad es la falta de pelo sobre el cuerpo. En realidad, su pelo es tan delgado y corto que es imperceptible al tacto. Si bien se desconoce su origen, se cree que el punto de partida es una mutación aparecida en la raza felina devon rex. Son curiosos, cariñosos y de temperamento muy tranquilo. El sphynx es dependiente de sus dueños. Por las características en el pelaje, es necesario protegerlos de los cambios bruscos de temperatura, de la exposición al sol y del frío.

9. Bosque de Noruega. La raza se remonta a los vikingos, quienes la utilizaban como cazadores de roedores. Son sociables y muy apegados a sus dueños. Necesitan ejercitar, por lo que es preferible que cuenten con un espacio amplio. Su pelaje es semilargo, con lo cual es necesario un cepillado regular para mantenerlo sin nudos. La principal característica del gato bosque de Noruega está en sus orejas, que tiene una terminación en penacho de lince.

10. Mau egipcio. Conocido como gato de los faraones. Tiene origen en Egipto, descendiendo directamente de los gatos venerados en la antigüedad. Migró a Italia de la mano de la realeza y luego, a mediados del siglo XX, llegó a los Estados Unidos, donde se abrieron criaderos de la raza. Es muy activo, juguetón y sociable. Al ser de pelo corto, sus cuidados son sencillos.


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