Ciclo del Fósforo

El fósforo es un elemento químico no metálico cuyo símbolo es la letra P. Debido a su alta reactividad, forma con facilidad compuestos con otros elementos, y es muy difícil de hallar en estado puro. Cumple un ciclo biogeoquímico en los ecosistemas del planeta, desplazándose dentro del mismo a través de diferentes lugares, y como nutriente dentro de los seres vivos, sufriendo en el recorrido diversas reacciones químicas. El ciclo del fósforo es uno de los ciclos que ocurre de modo minoritario dentro de los ciclos biogeoquímicos.

¿Dónde ocurre el ciclo del fósforo?

El ciclo del fósforo se da en los ecosistemas de todo tipo, aunque difiere de los ciclos que sufren otros elementos en que el fósforo no pasa a la atmósfera. Los principales reservorios del elemento se hallan en la litosfera, en forma de fosfatos, como parte del suelo rocoso. Es procesado por los seres vivos, luego de lo cual vuelve al suelo.

También puede llegar a la hidrosfera, donde los seres vivos acuáticos también lo procesan, y desde donde por diversos mecanismos puede regresar a la litosfera. Las actividades humanas también pueden influir en el ciclo del fósforo, ya que la explotación rocosa afecta los suelos, ricos en fosfatos.

Etapas del ciclo del fósforo

Suele ubicarse como primera etapa del ciclo, la presencia de fosfatos en los diferentes tipos de rocas del suelo. Estas rocas sufren un proceso de desintegración debido a fenómenos físicos (intemperie, erosión o desplazamientos geológicos) o químicos (reacciones internas de los compuestos que se hallan en las rocas), que va liberando su contenido de fosfatos. Estos se integran a los nutrientes del suelo. Además, la lluvia puede hacer que los fosfatos se integren a la hidrosfera, en los distintos cuerpos de agua del planeta.

En una segunda etapa, los fosfatos son absorbidos como nutrientes por las plantas terrestres y acuáticas, que usan el fósforo para sus diversos procesos, junto con otros elementos químicos. Allí se dan las primeras reacciones químicas.

La siguiente etapa ocurre cuando diversos animales consumen las plantas: El fósforo contenido en ellas  es incorporado para los procesos vitales de dichos animales, sufriendo también reacciones químicas. Estos animales pueden ser a su vez depredados por otros, añadiendo otro nivel a este ciclo. Las deposiciones de los animales, que contienen parte del fósforo consumido, regresan al suelo o a los lechos acuáticos. Es oportuno indicar que algunos animales terrestres son depredadores de animales acuáticos.

Como parte de los procesos naturales, los seres vivos, animales o vegetales, terminan pereciendo, y sus cuerpos se ven sometidos a diversos procesos de descomposición desencadenados por otros seres vivos, como insectos y sus larvas, además de la acción de una gran cantidad de microorganismos. Estos inician otra serie de reacciones químicas que derivan en fosfatos, que son devueltos al suelo y lechos acuáticos por la acción de la intemperie y las corrientes que tienen lugar en el agua. Esto hace que los fosfatos queden esparcidos de nuevo.

Parte del fósforo que se halla en la hidrosfera se devuelve a las rocas terrestres por la acción de los depredadores terrestres que merodean en ellas. Pero hay otro mecanismo de devolución de rocas fosfatadas a la superficie: los lentos procesos geológicos que desplazan rocas de los lechos acuáticos a la superficie, y la desecación de los cuerpos de agua, en especial arroyos, ríos y lagos.

Importancia del ciclo del fósforo

El fósforo reviste importancia esencial en los procesos vitales, ya que forma parte de las molécula de los ácidos ribonucleico y desoxirribonucleico, que se encargan de portar y transmitir la información genética de los seres vivos. También forma parte de la molécula del nucleótido ATP, o adenosín tri fosfato, que juega un papel crucial en los procesos energéticos de las células.




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