Ciclones y tornados

Estos fenómenos, las manifestaciones más excepcionales de las fuerzas contenidas en la atmósfera, alcanzan récords en la velocidad del viento, los vacíos barométricos y las precipitaciones.

Estructuras en torbellino

Los ciclones y los tornados son formaciones atmosféricas en torbellino que vienen acompañadas de unos fuertes vientos. Los ciclones se forman en los océanos de la zona intertropical durante la estación cálida. Tienen un diámetro de unos centenares de kilómetros, duran unas semanas y van acompañados de intensas lluvias.

Los tornados tienen una dimensión más reducida (unas decenas de metros), se desplazan con gran rapidez y tienen una duración de entre unos minutos y unas horas.

Se forman, sobre todo, en las superficies continentales cálidas. Algunos tornados menos violentos, sin embargo, se forman sobre el mar: se les denomina «trombas».

Los ciclones

Denominados tifones cuando se sitúan en la zona oeste del Pacífico, los ciclones se forman sobre los océanos recalentados, a finales de verano, cuando la temperatura del agua alcanza los 27 °C en unos metros de profundidad. Las capas bajas de la atmósfera se calientan y se inicia entonces la ascendencia, reforzada por una convergencia en el suelo y una divergencia en altitud, ya que se sitúa en las proximidades de la zona de convergencia intertropical.  Los ciclones «maduros» alcanzan de 500 a 1 000 km de diámetro.

El ojo es una zona de calma cuyo diámetro, de 10 a 100 km, se va reduciendo a medida que se forma el ciclón. El diámetro de la corona principal (en la que el viento puede superar los 300 km/h y las nubes cumuliformes, erigidas en forma de muralla, se elevan hasta los 15 km) mide entre unas decenas de kilómetros y 200 km. La presión es muy baja, las lluvias abundantes y la temperatura elevada. La corona exterior, de una amplitud de entre 100 y 200 km, corresponde a una zona de aceleración de los vientos que alimentan el ciclón por la base. Las nubes se enrollan en ella formando entre dos y siete espirales alrededor del ojo.

Los ciclones se desplazan de Este a Oeste a una velocidad media de 30 km/h. Como término medio, se forman unos cuarenta al año. La previsión y la protección continúan siendo los únicos medios para evitar el riesgo que entrañan.

Los tornados

Los tornados se forman cuando existen importantes diferencias de temperatura entre el aire caliente y húmedo de la superficie y el aire muy frío de la alta troposfera, hacia los 10 km de altitud. El aire caliente y húmedo asciende bruscamente, se enfría y se condensa, formando así un torbellino de nubes. Los tornados, a menudo surgidos de tempestades y fuertes vientos, se presentan como una columna en forma de embudo que proviene de un cumulonimbo y se dirige hacia el suelo.

El color de la tuba depende del polvo que se desprende del suelo. Los frotamientos generados emiten un ruido semejante al de la turbina de un avión. Los tornados, unos fenómenos de pequeñas dimensiones, de duración reducida y que evolucionan en trayectorias limitadas a unas decenas de kilómetros, tienen una difícil previsión.

Al contrario que los tornados que se forman sobre los continentes, las trombas tienen su origen en el mar. Es poco frecuente observar una tromba doble.

Los nombres de los monstruos

Desde 1953, y a fin de diferenciarlos, los ciclones tropicales se bautizaron con un nombre. El primer ciclón del año en cada región lleva un nombre que empieza por A, el segundo por B y, así, sucesivamente.

Hasta 1978 los nombres eran exclusivamente femeninos. Pero a partir de esta fecha, gracias a la presión de las feministas estadounidenses, que argumentaban que los hombres eran tan imprevisibles como las mujeres, los nombres son alternativamente masculinos y femeninos.


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