El Cerebelo

El cerebelo es una porción relativamente pequeña del encéfalo, alrededor del diez por ciento del peso total, pero contiene aproximadamente la mitad de las neuronas del cerebro, células especializadas que transmiten información a través de señales eléctricas.

El cerebelo no es exclusivo de los humanos. Evolutivamente hablando, es una porción más vieja del cerebro. Está presente en animales que los científicos creen que existían antes que los humanos.

Características

El cerebelo tiene la apariencia de una estructura separada, unida a la parte inferior del cerebro, metida debajo de los hemisferios cerebrales. La superficie del cerebelo está cubierta con surcos paralelos finamente espaciados, en marcado contraste con las amplias circunvoluciones irregulares de la corteza cerebral.

Estos surcos paralelos ocultan el hecho de que el cerebelo es en realidad una fina capa continua de tejido (la corteza cerebelosa), firmemente doblada al estilo de un acordeón. Esta delgada capa contiene varios tipos de neuronas con una disposición muy regular, entre las que destacan las células de Purkinje y las células granuladas.

Función

El cerebelo se comunica con el sistema nervioso, la médula espinal y otras partes del cerebro, y luego regula los movimientos motores. El cerebelo se encarga de coordinar aquellos movimientos voluntarios, como el habla, la coordinación, la postura y el equilibrio, lo que resulta en una actividad muscular suave y equilibrada. También es importante para aprender conductas motoras.

Ubicación

El cerebelo se encuentra detrás de la parte superior del tronco encefálico (donde la médula espinal se une al cerebro) y está formado por dos hemisferios (mitades).

Partes funcionales

El cerebelo es vital para coordinar el movimiento. El encéfalo es enormemente complejo, pero está en un nivel básico, dividido en cerebro, tronco encefálico y cerebelo.

El cerebro participa en los niveles superiores de pensamiento y acción. Cuatro lóbulos o secciones conforman el cerebro, y cada uno realiza un trabajo diferente.

El cerebelo

Los cuatro lóbulos cerebrales son:

  • El lóbulo frontal: Se encuentra en la parte frontal y superior del cerebro. Es responsable de los niveles más altos de pensamiento y comportamiento humano, tales como la planificación, el juicio, la toma de decisiones, el control de los impulsos y la atención.
  • El lóbulo parietal: Se encuentra detrás del lóbulo frontal. Este lóbulo capta información sensorial y ayuda al individuo a comprender su posición en su entorno.
  • El lóbulo temporal: Está en la parte inferior frontal del cerebro. Este lóbulo tiene fuertes vínculos con la memoria visual, el lenguaje y la emoción.
  • El lóbulo occipital: Se encuentra en la parte posterior del cerebro. Este lóbulo procesa la entrada visual de los ojos.

Tronco cerebral y cerebelo:

El cerebelo y el tronco encefálico acompañan al cerebro en la promoción de la función física y mental completa.

El tronco encefálico maneja funciones automáticas vitales, como la respiración, la circulación, el sueño, la digestión y la deglución. Estos son los procesos involuntarios controlados por el sistema nervioso autónomo. El tronco encefálico también controla los reflejos.

Funcionamiento

El cerebelo, por su función sensorial, si recibe un daño, puede provocar algún deterioro, aunque no causa parálisis o deterioro intelectual, sí puede llevar a una falta de equilibrio, movimientos más lentos y temblores (sacudidas). Las tareas físicas complejas se volverían inestables y se detendrían.

El cerebelo es una de las partes más fáciles de reconocer en el encéfalo: lo delatan su localización y forma. Es extremadamente importante para poder realizar tareas voluntarias diarias (hechas con propósito e intención) como caminar y escribir. También es esencial para poder mantener el equilibrio y estar erguidos. Los pacientes que han sufrido daño en el cerebelo, a menudo tienen dificultades para mantener el equilibrio y la coordinación muscular adecuada.

El funcionamiento del cerebelo está destinado al equilibrio, a mantenerse en pie, a la coordinación de movimientos y la realización de tareas físicas como la marcha, correr y moverse adecuadamente en el entorno.

Enfermedades

Entre las principales enfermedades que pueden afectar el cerebelo, podemos mencionar:

  • Desordenes genéticos: Por causa de una mutación genética, pueden existir deficiencias en el cerebelo creando desórdenes y síndromes motores y neurológicos, que tienen que ver con el equilibrio y el movimiento.
  • Cáncer: Se trata del crecimiento irregular de acumulación de células del tipo maligno o tumores, que crecen en la estructura del cerebelo y que pueden terminar siendo mortal, o causando problemas de movilidad debido al mal funcionamiento del órgano.
  • Ataxias: Son de muchos tipos neuro musculares, y resultan en una falla del control muscular en los brazos y piernas que se traduce en trastornos del movimiento.
  • Degeneración del cerebelo: Son trastornos causados por la disminución del tamaño de las células cerebrales, desgaste y deterioro, que termina también en la misma sintomatología del resto de las enfermedades.

Información general

El cerebelo es un órgano más pequeño que el cerebro, que se encuentra encargado únicamente de controlar coordinación y movimiento del cuerpo de forma equilibrada, es por eso que personas que sufren accidentes cerebro vasculares, por falta de oxígeno en el lugar, o hemorragias en el mismo, pierden la capacidad de moverse, tanto de piernas como de brazos; y de acuerdo al daño, puede haber recuperación o no del accidente. En importante señalar que el cerebelo se considera el órgano controlador de los movimientos coordinados y puede verse afectado por múltiples ataxias.

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