El escarabajo de oro

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El escarabajo de oro es un cuento del estadounidense Edgar Allan Poe, con el cual participó en un concurso auspiciado por The Philadelphia Dollar Newspaper, en 1843. El autor ganó el concurso, que incluía un premio en metálico por 100 dólares, de lo cual se ha dicho que es la mayor suma de dinero recibida por Poe en cualquiera de sus trabajos.

Algunos personajes principales

El relato cuenta con tres personajes principales, que llevan todo el peso de la acción: el narrador, cuyo nombre no se menciona, pero cuenta la historia en primera persona. El segundo personaje es un joven terrateniente arruinado llamado William Legrand, el cual vive con un viejo sirviente negro llamado Júpiter.

Género de la obra

El escarabajo de oro es una hábil mezcla del género de misterio (la historia encierra un enigma que los personajes deben resolver), con un toque de aventuras, debido a que en la historia subyace un argumento de piratas y tesoros escondidos. Este cuento es uno de los más célebres de Poe, y sirvió para popularizar las historias que encerraban alguna clase de acertijo o mensaje en clave.

Resumen del cuento El escarabajo de oro

Comienza el relato con una visita que el protagonista efectúa a la propiedad de su amigo William Legrand, hombre solitario, proveniente de una familia que ha perdido sus bienes y su fortuna. Legrand vive en la isla Sullivan, con la única compañía del sirviente Júpiter, y un perro Terranova.

Durante la visita, Legrand está muy emocionado, y le comenta al narrador que ha conseguido un escarabajo de color dorado, que le ha impresionado por su peso y apariencia. En ese momento, no lo tenía en su poder, pero era tanto el afán de mostrarlo a su amigo, que decide dibujarlo en un papel que tenía a la mano. Cuando Legrand muestra el dibujo, su interlocutor le comenta extrañado que más bien parecía una calavera. El otro parece contrariado, y le arrebata el papel. Pero al examinarlo por un segundo, palidece un poco y se queda pensativo. El narrador decide entonces despedirse.

Un mes después de aquel encuentro, el narrador recibe la visita de Júpiter. El viejo criado manifiesta preocupación por el estado mental de su patrón, el cual se pasa los días meditabundo y errático, escribiendo números y símbolos extraños. El anciano cree que el estado de Legrand se debe a una enfermedad debido a alguna picadura del escarabajo. Júpiter entrega una carta en la que Legrand urge a su amigo que se dirija de inmediato a la isla Sullivan, ya que debe mostrarle algo sumamente importante.
Intrigado, el narrador se dirige con Júpiter a la casa de Legrand, donde lo encuentra sumamente emocionado. Intenta convencerlo de que descanse, pero Legrand insiste en que deben ir a una expedición a los alrededores, ya que su fortuna depende del escarabajo. Escépticos, pero deseosos que que Legrand se convenza de su desatino, Júpiter y el narrador acceden a acompañarlo.

A través de la espesura, los tres hombres se mueven por la isla, hasta llegar a un árbol en particular. Legrand insta a Júpiter a subirse al mismo, y el criado escala con habilidad hasta llegar lo suficientemente alto. Arriba, divisa una calavera que alguien ha clavado en una de las ramas más altas. Legrand le indica que deje caer el escarabajo por el ojo izquierdo de la calavera. A partir del sitio donde cayó el escarabajo, mide cincuenta pies, y proceden a cavar. Desentierran un par de esqueletos, y un cofre repleto de monedas y joyas.

Legrand posteriormente explica que el papel donde dibujó el escarabajo era en realidad un pergamino que tenía un mensaje en clave escrito con tinta invisible, que se revela con calor. Legrand reveló el acertijo, lo descifró y procedió a la búsqueda del tesoro.



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