El fenómeno de los Tornados

Los tornados son uno de los fenómenos más impresionantes e impredecibles de la naturaleza. Hemos visto su fuerza en películas, series de TV y cómics, pero ellos no son tan ajenos a nosotros.

Una columna de aire que gira y se extiende desde una nube hasta la superficie de la tierra. Son una especie de embudo vertical hecho de aire que gira muy deprisa. La velocidad que sus vientos pueden alcanzar ha llegado a los 400 km/h.

Aunque por lo general se forman como resultado de huracanes y tormentas tropicales, los tornados también se pueden generar cuando las condiciones atmosféricas se dan sobre tierra firme. Se caracterizan por un cambio de posición en forma de embudo que cae desde una nube llamada ‘cumulonimbus’ y que alcanza, en promedio, un diámetro de 100 metros o más en la superficie. Su formación está relacionada con las altas temperaturas del suelo y depende de condiciones atmosféricas muy particulares, como la humedad del aire y el calentamiento solar en la superficie. Estas son las condiciones que sirven como detonador para que se produzcan los remolinos que anteceden a su formación. Es decir, cuando una gran masa de aire húmedo choca con otra muy fría se produce un tornado.

Estos fenómenos ocurren con mayor frecuencia por la tarde, durante la primavera y el verano. Algo curioso es que los conos verticales que se forman desde las nubes son en realidad transparentes, pero se hacen visibles al extraer gotas de agua condensada de una tormenta de aire húmedo, levantan polvo y escombros del suelo. De este modo, crecen hasta alcanzar, en promedio, hasta 200 metros de ancho.

Este tipo de tormentas se reportan en todo el mundo. Sin embargo, la zona más activa en la Tierra se encuentra en Estados Unidos, donde se estima que 1.000 tornados son reportados cada año. El Glosario de Meteorología, publicado por la Sociedad Americana de Meteorología, define al Tornado Alley como el término para referirse a una zona en la región de las Grandes Planicies del centro de Estados Unidos, donde los tornados son más frecuentes, los más destructivos y los de mayor potencia. Se extiende desde el centro de Texas hacia partes de Oklahoma, Kansas, Nebraska, el este de Colorado y Dakota del Sur. Asimismo, las áreas con menor intensidad son Arkansas, Luisiana, Mississippi, Towa, Tennessee, Kentucky, Wisconsin y Minnesota.

La superficie de la región de las Grandes Llanuras es plana, esto permite que el aire frío de Canadá se encuentre con las corrientes cálidas del Golfo de México. Cuando éstas chocan, se forman la mayoría de los fenómenos.

Rápidos y furiosos

Al igual que las tormentas tropicales y los huracanes, este fenómeno se desarrolla en un amplio espectro: desde tornados débiles hasta los fuertes y grandes. Dentro de la mayoría de los tornados los vientos corren a 160 km/h, pero en los más violentos la velocidad supera los 400 km/h, aunque estos son poco comunes. Mientras que algunos se encuentran marcados por un aspecto oscuro, debido a los objetos que arrastran, otros pueden ser prácticamente invisibles.

En promedio, los tornados se desplazan a velocidades que van de los 16 a los 32 km/h. De acuerdo con las características que hemos mencionado, se clasifican en tres categorías: débiles, fuertes o violentos. Los últimos constituyen únicamente el 2% de todos los tornados, pero causan el 70% de las muertes que se contabilizan para estos fenómenos y pueden durar poco más de una hora.

Alerta de un Tornado
A pesar de la tecnología que tenemos disponible en la actualidad y, como sucede con los temblores, los expertos no tienen modo de proporcionar advertencias con suficiente tiempo de anticipación para prevenir la formación de un tornado (como sí sucede con los huracanes).

El tiempo de aviso de alerta por un tornado es de aproximadamente 13 minutos, sin embargo, algunos también se pueden prever mediante observaciones en el cielo, por ejemplo, si te encuentras en una zona de riesgo y el cielo se torna a tonos oscuros o verdosos, y comienza una lluvia intensa con granizo y aparecen truenos.

¿En qué consiste la caza de tornados?

Primero se inició con el hecho de sacar fotos y videos de los remolinos, así como perseguirlos o esperar a que se desarrollaran en algún lugar. Ahora se equipa un vehículo todoterreno, o varios, los cuales son cargados con equipo meteorológico, radar doppler y una computadora que esté procesando la información meteorológica (con fotografías de satélite) en tiempo real. Esto con e! objetivo de saber cómo se comporta el sistema nuboso y qué trayectoria puede seguir el tomado.

También se pueden colocar varias estaciones meteorológicas bien ancladas, donde hay mayor probabilidad de aparecer. Esta información meteorológica sirve para crear una base de datos que se envía a una central en la que se procesan o almacenan y desde donde se reenvían al vehículo cazador. Se hace esto para entender cómo y por qué se forman los tornados, más allá de las condiciones que los generan.

¿Qué tipo de tecnología se utiliza para estudiar a los tornados?

Estaciones meteorológicas, investigación de campo, percepción remota, simulaciones numéricas, experimentos de laboratorio, entre otros. La tecnología más importante es el radar, actualmente existen equipos diseñados para detectar si una tormenta puede producir un tornado, otros permiten identificar la presencia de uno una vez que se ha formado y otros más son capaces de medir las velocidades del viento dentro del mismo. Pero a pesar de los grandes avances científicos y tecnológicos de los que hemos sido testigos en los últimos 50 años, el tornado permanece elusivo: Todavía en nuestros días, el 75% de los avisos de tornado emitidos por el Servicio Meteorológico de Estados Unidos son falsa alarma.

¿Por qué países como Estados Unidos son mucho más propensos a los tornados?

Es debido a que las planicies de su región central pueden ser bastante calientes durante el día, y es ahí precisamente en donde chocan dos diferentes masas de aire: una cálida y húmeda, originada en el Golfo de México, y otra de aire frío y seco (asociadas con los frentes fríos), que se mueve hacia el Este, desde las Montañas Rocallosas. Esto ocasiona hasta 64 tornados en un día, como sucedió en 2013, en zonas en las que convergen estas masas de aire.




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