El Mayo Francés o Mayo del 68

Resumen, causas y consecuencias.

El Mayo Francés o Mayo del 68 es el nombre por el que se recuerda a las protestas que tuvieron lugar en París en el mes de mayo de 1968, extendiéndose a otros lugares de Francia, y prolongándose hasta junio de ese año. Es citado y recordado con frecuencia como ejemplo de movimiento de protesta y contestatario.

Antecedentes

Luego de la Segunda Guerra Mundial, se dio en Europa un proceso de reconstrucción que benefició ampliamente a Francia durante la década de 1950 y parte de la de 1960. Fue una época de gran influencia de política y cultura de los Estados Unidos. La migración de campesinos a las ciudades acentuó el fenómeno de la sociedad de consumo. De este modo, la Francia de los años 60 estuvo viviendo una burbuja de bienestar auspiciada por la influencia estadounidense y la satisfacción de la posguerra.

Causas

Esta burbuja terminó estallando cuando el bienestar económico se hizo insostenible, comenzando a aumentar el desempleo y el establecimiento de villas miseria en los suburbios. Esta realidad afectaba más severamente a los más jóvenes, fustigados por el desempleo y la falta de oportunidades. Los estudiantes de las nuevas generaciones, criados fuera de la influencia de la guerra, promovían nuevos ideales, a tono con nuevas manifestaciones culturales, y cuestionando la situación política y económica. El estruendoso fracaso que ya era la Guerra de Vietnam hacía que los jóvenes cuestionaran la política de los Estados Unidos en el exterior, la cual consideraban imperialista. La propia Francia tenía sus problemas en Argelia y en Indochina. Además, en el imaginario juvenil influía mucho el establecimiento en 1959 de un gobierno revolucionario de corte comunista en Cuba.

La disconformidad de la sociedad francesa encendería su mecha cuando estudiantes universitarios comenzaron a protestar contra las políticas del gobierno y autoridades universitarias. Una de las figuras más resaltantes del inicio de las protestas fue Daniel Cohn-Bendit, que estudiaba sociología en la Universidad de Nanterre.

Desarrollo de los acontecimientos

Las protestas ya habían iniciado de modo esporádico a principios de 1968, pero comienzan en forma el 3 de mayo, cuando una protesta estudiantil que exigía la libertad de estudiantes detenidos es reprimida por la policía. La represión provocó que se adhirieran profesores a la protesta. Estas protestas, que crecieron en intensidad hasta el 10 de mayo, solían saldarse con varios heridos y detenidos, además de que algunos movimientos de derecha aparecieron con la pretensión de contrarrestar el movimiento.

Pronto se sumaron a las protestas diferentes sindicatos obreros, que aprovecharon la situación para denunciar la condición laboral del momento, y exigir mejoras. Los estudiantes aprovecharon este apoyo para hacer crecer la protesta y convocar a una huelga general para el día 13. Cuando comienza la huelga, aumenta la presión sobre el gobierno de Charles De Gaulle. La dimensión política de las protestas se hace evidente.

Sin embargo, se establecen comisiones de negociación que entran en conversaciones con los trabajadores, y consiguen poco a poco ofrecer reivindicaciones que van bajando la conflictividad.

Por su parte, De Gaulle propone elecciones legislativas en junio, lo cual alivia un poco la presión. Las protestas, sin embargo, continuaron ya en las afueras de París, pero se fueron atenuando a lo largo del mes.

Acontecimientos posteriores

De Gaulle terminó dimitiendo tras un plebiscito sobre su gestión llevado a cabo en 1969. Los acontecimientos llevaron a la escena política francesa a nuevos protagonistas, diferentes de los veteranos que dominaron la escena desde finales de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en día es recordado el Mayo Francés, o Mayo del 68, por su influencia en el aspecto cultural. Se generaron algunas frases que han perdurado por mucho tiempo, como el famoso: “Paren el mundo, que me quiero bajar”. La música y otras manifestaciones antibelicistas del movimiento hippie de aquellos días encontró en Francia un excelente caldo de cultivo, y aún persiste su influencia en la cultura popular.




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