El retrato de Dorian Gray

El retrato de Dorian Gray fue originalmente un cuento del dramaturgo irlandés Oscar Wilde, publicado en 1890 en Estados Unidos, en la revista Lippincott’s Monthly Magazine. Wilde posteriormente le hizo adiciones, para convertirlo en su única novela, publicada en 1891. Es una novela que ha sido extensamente versionada y representada desde su publicación.

Algunos personajes principales

Dorian Gray, un hombre obsesionado por la belleza exterior, es el personaje central. Basil Hallward es el pintor, que lleva a cabo el retrato de Dorian, mientras que Lord Henry Wotton es un caballero, que aparece como amigo de Basil, y que se convierte en la primera influencia para Dorian. Sybil Vane es una joven actriz que se enamora de Dorian, y su hermano James busca con los años vengar su muerte.

Género de la obra

El retrato de Dorian Gray se considera que es una novela de corte faustiano, por cuanto el protagonista se deja arrastrar por el vicio y el pecado a cambio de la juventud eterna. Formalmente, dada la trama sobrenatural, es tenida por una novela de terror gótico.

Resumen del libro El retrato de Dorian Gray

Basil Hallward conversa con Lord Henry Wotton, sobre el retrato que está pintando, de un joven de gran belleza, llamado Dorian Gray. El joven Dorian llega en ese momento, y queda fascinado por el hedonismo de Lord Henry. A partir de ese momento, Dorian se convence de que la belleza es lo único que vale la pena en el mundo; desearía conservar la suya para siempre, y que fuera la imagen del cuadro la que envejeciera. Basil por su parte, está encantado con la fidelidad del retrato, que considera su obra maestra.

La influencia de Lord Henry en Dorian empieza a mostrar sus efectos: Dorian conoce a la joven actriz shakespereana Sybil Vane, de extracción humilde, pero cuya actuación le parece a Dorian de tal belleza, que decide proponerle matrimonio. Esto emociona a la joven, que le cuenta su dicha a su madre y a su hermano James, y se refiere a Dorian como su “príncipe encantador”. En virtud de su próximo matrimonio, la joven considera que no necesitará trabajar más como actriz, así que se permite una mala actuación en el teatro. Al ver esto, Dorian la repudia, argumentando que lo único que valía la pena de ella era la belleza de su arte, y al perder eso, ya no le interesaba. Al regresar a su casa, encuentra en el cuadro que pintó Basil la expresión del desprecio que sintió al hablar con Sybil.

Rápidamente se da cuenta de que, de algún modo, se ha cumplido su deseo de no perder su belleza juvenil, mientras que el cuadro empieza a acumular las marcas de sus perversiones. Poco después se entera de que Sybil se ha suicidado a causa de su desprecio. Dorian pasa los siguientes dieciocho años dedicado a experimentar toda clase de placeres oscuros, tal como le provoca y como lo lee en la literatura que consume Lord Henry. Su perversión llega al punto de que cuando Basil lo cuestiona sobre el particular, decide asesinarlo, y destruir el cuerpo con la ayuda de un químico, Alan Campbell. Posteriormente, Campbell se suicida. El horror de las acciones de Dorian se manifiesta en el rostro del cuadro, que mantiene oculto de todo el mundo en un sótano.

Más tarde, aparece en escena James Vane, que busca al hombre que destruyó la vida de su hermana. Al escuchar a una mujer llamar “príncipe encantador” a Dorian, lo persigue y lo aborda para matarlo, pero desiste al ver su apariencia, demasiado joven para haber conocido a Sybil dieciocho años atrás; luego de dejarlo ir, le confirman que Dorian era el hombre que estaba buscando. Pero Vane no puede consumar su venganza, porque muere accidentalmente al participar en una cacería de liebres.

Dorian empieza a comprender que lo que lleva encima es realmente una maldición, y se le ocurre que si lleva a cabo acciones desinteresadas, podrá revertir el efecto. Decide no corromper a una joven campesina a la que estaba cortejando, pero nota que la apariencia del cuadro es más horrible aún, ya que sus acciones no son sinceras y no ha admitido en plenitud sus vicios y pecados. Furioso, apuñala su propio retrato.

Desde el cuarto del retrato parte un horrible grito que alerta a la servidumbre. Cuando logran entrar con ayuda de la policía, hallan el cuadro de un hermoso joven, y en el suelo, el cadáver apuñalado de un hombre de aspecto grotesco y corrompido. Este hombre es reconocido como Dorian Gray gracias a los anillos que lleva en la mano.




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