Hacia una medicina regenerativa

Los considerables avances en la biología de las células madre abren perspectivas fascinantes, incluso virtuales, de una medicina regenerativa de tejidos dañados.

Nuevos enfoques curativos

Desde hace algunos años se están llevando a cabo experimentos de terapia celular. Estos trabajos se enfocan en trasplantes de células de hígado para afecciones hepáticas, neuronas para las enfermedades degenerativas o incluso células de páncreas para el tratamiento de la diabetes.

Aunque todavía se encuentran en fase experimental, estas investigaciones recurren a células fetales en proceso de diferenciación, las cuales se extraen de un feto tras la interrupción voluntaria del embarazo. El futuro de estas células en el campo de la terapia celular podría correr peligro debido a que su origen plantea problemas éticos y, sobre todo, porque podrían sustituirse favorablemente por células madre embrionarias o adultas.

medicina regenerativa

Los estudios realizados en años recientes revelan que estas últimas no sólo son más numerosas, sino que manifiestan propiedades extraordinarias. Constituyen desde ahora instrumentos prometedores para nuevos enfoques terapéuticos de un gran número de enfermedades.

El objetivo es disponer de poblaciones de células madre en el laboratorio e inducir, por medio de una mezcla sutil de factores de crecimiento en el medio de cultivo, su diferenciación hacia el tipo celular deseado. Entonces sólo faltará trasplantar las células diferenciadas obtenidas en el tejido dañado del paciente. Sin embargo, ¿cuáles son las células madre a las que será preferible recurrir para la terapia celular? Las células madre, ya sea embrionarias o adultas, son difíciles de manipular y presentan ventajas e inconvenientes.

Problemas éticos

La utilización de la donación terapéutica para la obtención de células madre embrionarias plantea numerosos problemas en el ámbito ético. Este método implica la creación de embriones para un uso estrictamente terapéutico, es decir, éstos se destruyen una vez que las células madre son extraídas. En este proceso es necesario disponer de varios ovocitos humanos, y esto plantea otro problema crucial: su procedencia.

¿La célula utilizada para crear el embrión no corre el riesgo de traer anomalías genéticas?

Las células madre adultas tienen una considerable ventaja con relación a las células madre embrionarias: no plantean ningún problema ético.

De hecho, las propias células madre del paciente serán extraídas y cultivadas para enseguida reinyectárselas en el tejido lesionado.

Para el tratamiento de algunos cánceres, una quimioterapia intensiva administrada en altas dosis destruye las células madre de la médula ósea, que originan células sanguíneas. Antes del tratamiento se pueden extraer células madre del paciente, congeladas y reinyectárselas (autotrasplante) después de la quimioterapia.

Células embrionarias

Las células embrionarias llegan a producir cánceres en los animales y, después de su diferenciación hacia un tipo celular determinado, no siempre son funcionales. Por ejemplo, células que se diferencian en células del páncreas no siempre producen la insulina suficiente en los diabéticos. En cambio, las células embrionarias parecen conservar una capacidad casi infinita para dividirse y algunas de sus líneas celulares conservan sus propiedades pluripotenciales aun después de diez años en laboratorio. En teoría, las células embrionarias humanas pueden provenir de dos fuentes.

La primera es la de los embriones sobrantes o supernumerarios, que se conservan en congelación después de un proceso de fecundación in vitro emprendido por alguna pareja o familia.

La segunda la constituyen los embriones humanos obtenidos por clonación terapéutica. Creados a partir de una célula somática (célula asexual del cuerpo) extraída del paciente, estos embriones tienen la ventaja de proporcionar células madre genéticamente idénticas.



También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *