Johannes Kepler

Corta biografía resumida. Resumen de su vida.

Johannes Kepler fue un matemático alemán, al servicio del Emperador Rodolfo II; más conocido por ser uno de los astrónomos más destacados de la historia. Nació el 27 de diciembre de 1571 en Weil der Stadt. Hijo de un Heinrich Kepler, que se desempeñaba como mercenario, y de una curandera llamada Katherina Guldenmann.

Primeros años

No obstante ser un niño enfermizo, Kepler demostró desde pequeño una extraordinaria aptitud para las matemáticas, que demostraba cada vez que tenía oportunidad. Completó sus estudios básicos en una escuela clásica, para después ingresar como seminarista, primero en Adelberg, y luego en Maulbronn. Esta última no fue totalmente del agrado del joven, que se volvió introvertido, aunque no dejó de ser brillante. Concebía a Dios como una especie de arquitecto que modelaba el mundo según un plan preciso.

Pasó luego a la Universidad de Tübingen, completamente distinta del mundo de los seminarios. El contacto con el mundo universitario, y en particular con las hipótesis de Copérnico sobre el Sistema Solar, decidirían su futuro: abandonó los estudios eclesiásticos para dedicarse al trabajo secular. Comenzó a dictar clases en una escuela de Graz, y a confeccionar horóscopos y calendarios meteorológicos. Fue allí donde comenzó a modelar lo que se convertiría en sus teorías sobre el movimiento planetario.

Acontecimientos destacados

En Graz, Kepler formuló una teoría donde los planetas se movían alrededor del Sol en círculos. Y el tamaño de los círculos estaba controlado por ciertas figuras geométricas precisas. Se sirvió de sus capacidades matemáticas para hacer los cálculos pertinentes, pero no halló el modo de que sus hipótesis se correspondieran con las mediciones disponibles.

Kepler creyó que esto se debía a mediciones incorrectas, así que aprovechó una invitación de quien para entonces era el matemático y astrónomo imperial: Tycho Brahe. Se consideraba que las mediciones que Brahe tenía de las órbitas planetarias eran las más precisas, así que se convirtió en su asistente. Sin embargo, no pudo tener acceso a las mediciones de Tycho sino hasta la muerte de éste, en 1602. Pero estos datos tampoco favorecían la teoría de Kepler.

El astrónomo tuvo que armarse de valor, ya que le atribuía un valor religioso a su teoría planetaria. Pero era hombre con gran vocación, en 1604 descubrió y dejó testimonio de la aparición de una supernova en la constelación de Ofiuco. Así que, desechando sus ideas previas, se dio cuenta de que las órbitas de los planetas no son circulares, sino elípticas. Comprobó, usando esta forma, que las mediciones concordaban con la nueva teoría. Esto le sirvió para enunciar lo que se convertiría en las Tres Leyes del Movimiento Planetario, o Leyes de Kepler. Formuló las dos primeras leyes en 1609, y la tercera en 1618.

Últimos años

En 1608 Kepler había escrito una novela sobre un hombre que logra efectuar un viaje a la Luna en sueños, ayudado por su madre, una curandera que habla con demonios. El libro buscaba popularizar ideas científicas a través de la ficción, pero tuvo un efecto indeseado. Las autoridades de Weil der Stadt, en medio de la paranoia religiosa de aquellos días, apresaron a la anciana madre de Kepler, acusándola de brujería. Kepler usó argumentos científicos para defender a su madre, logrando salvarla de la pena de muerte, aunque fue exiliada.

Luego de trabajar para Rodolfo II, las finanzas de Kepler se vieron fuertemente afectadas. Trabajó para el duque de Wallenstein, y se residenció en Silesia. Murió el 15 de noviembre de 1630. Su sepultura fue destruida, como muchas otras, en el fragor de la Guerra de los Treinta Años.

Legado

Las Leyes de Kepler describen el movimiento orbital de los astros: planetas, estrellas y satélites. Permiten predecir el movimiento de cometas y asteroides, así como la ocurrencia de los eclipses. Incluso permiten describir el movimiento de cohetes y satélites artificiales.

Estas leyes sirvieron de base para que otro genio formulara las causas físicas de estos movimientos usando una teoría más general: Isaac Newton.




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