La extinción, un fenómeno irreversible

El capital genético de una especie extinguida se pierde para siempre. A pesar de los avances de la ciencia, no es posible reproducir una especie desaparecida.

Desapariciones definitivas

La extinción es un fenómeno irreversible y, en consecuencia, especialmente grave. De hecho, muchas catástrofes ecológicas son reparadas de forma natural por los ecosistemas con bastante rapidez, al menos a escala histórica o geológica: incluso la más importante de las mareas negras es indetectable al cabo de algunas décadas. Sin embargo no ocurre lo mismo con las extinciones, pues una especie desaparecida no puede ser reproducida ni por la naturaleza, que ha tardado varios cientos de millones de años en crearla, ni por el hombre.

Aun así, existen numerosas tentativas, más o menos serias, de obtener por selección especies próximas semejantes en lo posible a las especies desaparecidas. En Europa, se ha intentado recuperar el uro (Bos primigenius), un gran buey salvaje desaparecido hace algunos siglos, que sería el antepasado de los actuales bovinos domésticos. Para ello se han cruzado sucesivamente varias razas de bovinos que presentaban algunas de las características del uro (tamaño, longitud y forma de los cuernos, color del pelo, comportamiento agresivo y territorial de los machos, etc.).

El resultado tiene una apariencia relativamente convincente. Pero la apariencia no es la única característica de un animal y, en realidad, un gran número de los genes del uro se han perdido para siempre.

El último uro desapareció en 1627 en Polonia. Los intentos de reconstituir la especie mediante cruzamientos nunca podrán recuperar la totalidad de su patrimonio genético.

Un gen es una invención única

El problema de las extinciones se sitúa a nivel genético. Las especies han desarrollado genes originales que programan la síntesis de moléculas o de series de moléculas que les permiten responder a las necesidades del medio ambiente. Estas moléculas pueden mejorar, por ejemplo, la digestión o bien la morfología, la resistencia a las enfermedades, etc.

Algunos genes son también responsables de comportamientos más o menos complejos que favorecen la supervivencia del animal. Los genes son, por tanto, invenciones originales y sofisticadas de los seres vivos. Y la desaparición de uno (o de una combinación particular) de estos genes es una pérdida irreparable, ya que la ciencia es incapaz por el momento de identificar lo que ha desaparecido y, por tanto, de reproducirlo.

Es importante insistir en este punto, ya que los recientes avances de la genética (clonación, animales y plantas genéticamente modificadas…) pueden hacer creer que los científicos son capaces de crear seres, o que podrán hacerlo dentro de poco tiempo.

extinción irreversible

Pero una cosa es transferir uno o dos genes a una planta, y otra muy diferente crear un ser vivo que tiene miles de ellos en interacción permanente.

Parque Jurásico es sólo una ficción

Escenarios como los de Parque Jurásico, en los que el descubrimiento del A.D.N. de un dinosaurio fosilizado permite la reproducción del animal desaparecido, son totalmente inverosímiles y existen pocas posibilidades de que este hecho cambie próximamente.

Incluso suponiendo que se disponga de un A.D.N. perfectamente conservado procedente de una especie desaparecida (lo que es poco probable si se tiene en cuenta la fragilidad de esta molécula), habría que saber en qué célula viva debería ser introducido para conseguir la construcción de un ser vivo completo. Además, introducir con éxito la totalidad del A.D.N. de una especie en un óvulo de otra especie es una operación que, por el momento, se halla fuera del alcance de la ciencia.

La fosilización del A.D.N. de dinosaurio, en la que se basa la idea de la película Parque Jurásico,  es muy improbable: esta molécula se deteriora rápidamente en contacto con el agua o el aire. El resto del guión científico también es totalmente ficticio.



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1 respuesta

  1. Marco dice:

    Cómo hacerle saber a mi hijo, de 7 años, esa información sin quitarle su demasiado interés por la paleontología, ni compres sus ilusiones?
    Fue fácil para el digerir la inexistencia de Santa Claus, pero decir ESO de su franquicia favorita… Será complicado.

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