La Médula Ósea


La médula ósea es un tipo especial de tejido blando que se encuentra en el interior de los huesos, e interviene en la biología sanguínea. Recibe popularmente el nombre de tuétano, aunque esta denominación es más usual al referirse a la médula comestible del hueso animal.

A veces puede ocurrir confusión entre los términos médula ósea y médula espinal, por lo que se debe hacer la distinción entre ellas cuando sea necesario, en virtud de que son tejidos diferentes con funciones bien diferenciadas.

Ubicación

La médula ósea está presente en el interior de los huesos más grandes, como los huesos largos de las extremidades. También se halla presente en huesos planos, como los del cráneo, el esternón y las costillas, y en las vértebras.

Función

La función principal de la médula ósea es la hematopoyesis; que es la producción de glóbulos y plaquetas para la sangre, llamada eritropoyesis en el caso de los glóbulos rojos.

Tipos de médula ósea

La médula ósea tiene variaciones, más que todo por la función que cumple dentro del cuerpo humano, su grado de actividad y la edad de la persona.

  • Médula ósea roja: Abundante en los huesos planos (como el esternón y la pelvis). Es tejido esponjoso, y la más activa.
  • Médula ósea amarilla: Suele aparecer en los huesos largos al llegar a la edad adulta, sustituyendo paulatinamente a la médula roja, sin que la reemplace del todo. Formada por tejido adiposo.
  • Médula ósea gris: Tejido medular inactivo que suele aparecer hacia los cincuenta años.
  • Médula ósea gelatinosa: Tejido semi transparente que se halla raramente en el esqueleto facial del humano adulto.

 

Características

La característica más importante de la médula ósea más activa, que es la roja, es su textura esponjosa. Esta se va compactando a medida que transcurre el tiempo. La capacidad activa también se nota en el color del tejido medular.

El tejido medular activo está formado principalmente por células pluripotenciales (células que se pueden diferenciar en otros tipos de células del cuerpo) que les permiten cumplir la función hematopoyética.

Funcionamiento

La médula participa en la hematopoyesis aportando elementos figurados a la sangre, debido a que el sustrato acuoso, los nutrientes y hormonas transportadas por la sangre, tienen su origen en otras partes del cuerpo.

El proceso más destacable es la eritropoyesis, que es la producción de hematíes, que son las células más abundantes de la sangre, y le dan el color característico a la médula ósea roja. El segundo proceso más activo de la médula es la linfopoyesis, que es la formación de linfocitos o glóbulos blancos.

Otros procesos de formación celular que tienen lugar en la médula ósea son la trombopoyesis (formación de plaquetas), la granulopoyesis (formación de los llamados granulocitos) y la monopoyesis (formación de monocitos).

Enfermedades

La médula ósea puede ser afectada por el linfoma, cuando éste se disemina hasta ella. La hematopoyesis se puede ver comprometida en esta eventualidad.

La enfermedad más grave que puede afectar a la médula ósea es la leucemia, ya que este tipo de cáncer afecta al tejido sanguíneo, y hace que se produzcan glóbulos blancos anormales.

Las enfermedades mieloproliferativas ocurren cuando existe una sobreabundancia de glóbulos blancos, afectando la calidad de la sangre.

Información general

A pesar de lo severas que puedan parecer las enfermedades que afectan a la médula ósea, los avances en los tratamientos médicos han permitido mejorar el pronóstico de las mismas. Esto es debido principalmente a la naturaleza pluripotencial de las células medulares.

Uno de los tratamientos que más éxito ha demostrado, es el trasplante de médula ósea, en el que se toman células medulares de un donante compatible, para ser incorporadas en la médula del paciente. Es un tratamiento bastante seguro.




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