Lebrel Irlandés


No se sabe exactamente a qué año se remonta el origen del lebrel irlandés, sin embargo las escrituras celtas dicen que este perro existía ya en el año 273 antes de Cristo.

Cuando vemos un lebrel irlandés, lo primero que notamos es su tamaño, ya que es muy grande, tan grande que es el perro más alto del mundo. Este perro parado de pie, sobre sus patas traseras, puede llegar a superar los dos metros de altura. Y sus cachorros también son enormes, ya que pueden engordar hasta 400 gramos por día, llegando a pesar 40 kg. a los seis meses de edad.

Pero se preguntarán ¿cuánto consumen de alimento?, estos perros pueden consumir hasta once kilos de alimento por semana, o un kilo y medio de alimento por día.

Pero grandes no significa inútiles, porque su tamaño los ayuda a poder cazar: alces, lobos y hasta jabalíes salvajes. Eran tan buenos cazando que las presas desaparecieron muy rápido, lo que provocó que se quedara sin oficio, situación que hizo que estuviera al borde de la extinción en el siglo 19, algo que hubiese sido muy triste para los amantes del lebrel irlandés.

Pero hay una característica que lo diferencia de los otros perros, y es su pelaje áspero y seco. Pudiendo ser de color gris, atigrado, rojo, negro, blanco y beige, siendo el más común el color gris. Este perro no necesita muchos cuidados con su pelaje, ya que aunque tenga tanto pelo, con cepillarlos una vez por semana basta. Este perro también tiene un pecho amplio y profundo, con patas fuertes y alargadas.

El lebrel irlandés macho mide entre 80 y 90 cm., mientras que la hembra mide entre 76 y 86 cm., medidos hasta la cruz. En cuanto a su peso, el macho de esta raza pesa entre 55 y 70 kg., mientras que la hembra pesa entre 48 y 63 kg.

Ya se imaginan que este perro no debe estar muy cómodo en espacios chicos, prefiere espacios grandes, aunque al no ser un perro muy activo, un patio amplio le es suficiente. Igualmente hay que sacarlo a caminar una o dos veces por día, o aunque sea ejercitarlo un poco.

En cuanto a su salud, hay que cuidarlos mucho, porque pueden sufrir muchas enfermedades características de esta raza como hinchazón, displasia de caderas, problemas cardiacos y cáncer de huesos, por eso viven tan poco, alrededor de seis u ocho años.

El adiestramiento del lebrel irlandés desde pequeño, con reglas estrictas, hará que este perro tenga un excelente comportamiento.

Son buenos, amigables, pacientes, leales, sin problemas de agresividad, por eso se recomiendan para familias con niños pequeños y para personas mayores.




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