Platero y yo

Platero y yo es un relato escrito por el español Juan Ramón Jiménez. Fue publicado por primera vez en 1914, por la casa editorial Ediciones de la Lectura.

Algunos personajes principales

Los personajes centrales son el narrador, dado que el relato se narra en primera persona. Se infiere que el narrador es el propio autor, aunque no se manifiesta explícitamente. El otro personaje central es un asno llamado Platero, que acompaña al narrador y que comparte con él las vivencias, recuerdos y reflexiones.

Género de la obra

Platero y yo suele clasificarse de modo genérico como narrativa, si bien un análisis más preciso revela la presencia armónica de varios géneros: el costumbrista, dada la abundante presencia de eventos y descripciones de Moguer, la región española donde pasó su infancia el autor. A través de estas narraciones se evidencia un matiz autobiográfico en el libro; pero sólo es un matiz: no es una autobiografía, ya que no es un recorrido por la vida del autor, sino una colección de impresiones y recuerdos, que se concentra más en el lugar, las personas y los eventos.

El manejo de la prosa abunda en metáforas y analogías que le confieren al texto un carácter casi poético.

Resumen del libro Platero y yo

El relato se desarrolla en diferentes escenarios de Moguer, localidad española donde el autor pasó su infancia. No se narra una historia desde el punto de vista formal; con algún tipo de desarrollo argumental, como en el caso de una novela, obra de teatro o similar; más bien cada capítulo del libro es un fragmento que describe, con un marcado acento poético, escenas características del acontecer de un pequeño pueblo español. Cada capítulo describe un recuerdo, usando figuras literarias hábilmente escogidas, para despertar en el lector un sentimiento de añoranza similar al que debió sentir el autor al evocar esos recuerdos.

Abundan a lo largo de la narración los recuerdos en los que aparecen niños: el propio autor como niño, además de otros niños del pueblo. Niños que juegan, que llevan a cabo travesuras, o exhiben mal comportamiento. Algunos niños aparecen llevando a cabo tareas típicas de aquella época para la edad que tenían: venta de frutas, pastoreo, o llevar recados. Es un mundo descrito desde la óptica de un niño, y es comprensible que haya muchos niños en las escenas. Los adultos de cierta relevancia aparecen también, haciendo alguna cosa propia de su condición. El médico, el alcalde o el veterinario, son nombrados por su relevancia circunstancial en alguna escena del libro.

Los eventos son descritos de una manera muy breve: por momentos da la impresión de que el libro es un álbum de fotografías, y los textos correspondieran a las descripciones de las imágenes. Sin embargo, las descripciones en este caso son tan detalladas y coloridas, que las fotografías se hacen innecesarias.

Pero lo que le da el tono más personal a la narración es la presencia de Platero. El asno es un personaje crucial en el texto, ya que en las estampas descritas su figuración tiene lugar, no como animal de carga, como pertenencia o como mascota del autor, sino como compañero y amigo del mismo. Su presencia puede que fuera silenciosa, pero está sazonada con gestos y comportamientos que el autor describe con precisión, y que le otorgan una sensibilidad humana muy bien lograda.

El autor comparte las diversas estampas con Platero, y a través de él; en muchas ocasiones Platero parece dar su opinión con un ademán o algún comportamiento especial. De este modo transcurre el tiempo a través de los recuerdos, hasta el momento de la muerte de Platero. Unos pocos capítulos posteriores describen los honores póstumos que el autor le dedica, así como la elaboración del libro.

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1 respuesta

  1. MOMO dice:

    No parece un resumen

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