Principales características de la Edad de Piedra

La Edad de Piedra es el primer período en que se divide la prehistoria, que es el período que marca la existencia del ser humano hasta la invención de la escritura. Es la edad más larga de la humanidad, considerándose de modo típico que comenzó hace unos 2 millones 800 mil años, extendiéndose hasta alrededor del 6000 a.C.

Se caracteriza esta edad por dos períodos, siendo el primero de ellos, el Paleolítico (Antigua Edad de Piedra), el que ocupa la casi totalidad de la Edad de Piedra, desde sus inicios hasta el año 10,000 u 11,000 a.C. El resto del período es llamado Neolítico (Nueva Edad de Piedra), y culmina con la Edad de los Metales. El paso del Paleolítico al Neolítico ocurrió de una manera gradual, y a esa transición se la conoce como Mesolítico.

El tiempo que duró la Edad de Piedra, y en particular el Paleolítico, fue de una extensión tal que comprendió cambios geológicos, climáticos, y fue testigo de la evolución humana desde los australopitecos hasta el hombre contemporáneo.

Saber que la Edad de Piedra ha durado alrededor del 99 por ciento de la presencia humana sobre la Tierra, ayuda a poner en perspectiva ese pequeño 1% durante el que han ocurrido tantos cambios significativos para la especie.

Principales características de la Edad de Piedra

A continuación explicaremos las principales características de la Edad de Piedra, sobre todo en el  área de la política, lo económico, lo cultural y lo científico.

Política

Las formas de organización política en la Edad de Piedra eran bastante simples, ya que obedecían a un patrón comunitario, propio de toda especie gregaria, organizados en clanes bajo el dominio del miembro más fuerte. El nomadismo era la principal forma de vida, y los seres humanos se agrupaban principalmente en campamentos.

Esta organización en grupos errantes fue lo que dio origen al poblamiento humano del planeta, y de que  haya llegado a ser la única especie que se ha establecido en todo el mundo. La teoría más aceptada considera que el hombre pobló África primeramente, que fue su continente de origen, y de allí se dispersó hacia, Europa, Medio Oriente, Asia, y luego América, a través de Alaska.

Los grupos errantes fueron estableciendo asentamientos y aldeas, y la organización comunal se fue convirtiendo en tribal, para pasar a formas más complejas, que además fueron influidas por el componente religioso.

Economía

La economía, entendida como las actividades que el hombre lleva a cabo para la obtención de recursos para su subsistencia, se basaba, en el Paleolítico, en un sistema de caza y recolección, que sirvió para obtener no sólo alimento, sino también vestido y herramientas, para lo que usaba el hueso como material.

En el Neolítico se pasó de la caza-recolección a actividades más productivas, como la ganadería y la agricultura, lo que llevó a la especie a nuevos modos económicos dados por el aumento de los recursos. El primero de ellos fue el trueque, principal modo de comercio hasta la invención del dinero. La evolución de la economía también permite que se forme el concepto de propiedad privada.

Cultura

La cultura de la Edad de Piedra es más difícil de determinar en detalle, dado que al no existir la escritura, no hay registros precisos de la producción intelectual. Pero hay indicios no escritos de las actividades culturales del hombre de la Edad de Piedra. La confección de ornamentos corporales a base de piedras y conchas, y el desarrollo en la vestimenta se pueden considerar manifestaciones culturales de la época.

Las pinturas que se han podido conservar en algunas cuevas habitadas por seres humanos, dan testimonio de los intereses que cultivaban, así como de las actividades que llevaban a cabo, entre las que destacaba la cacería. Las tallas en piedra revisten una singular importancia, ya que se ha podido deducir de ellas la importancia que tenía la figura femenina y la fertilidad. Ya en la edad de piedra se comienzan a cultivar creencias en un universo espiritual, manifestado en el animismo y en los ritos funerarios, lo cual daría la base para el desarrollo de las posteriores religiones.

Ciencia

Si bien no se puede hablar de que en la Edad de Piedra haya existido un concepto de ciencia como se conoce en la actualidad, sí existía entre los humanos una necesidad de comprender el modo básico en que funcionaba el mundo. Esto permitió avances como el uso del fuego, o la invención de la rueda, sin dejar de mencionar que esta capacidad le permitió a los humanos la confección de herramientas, viviendas, vestidos y armas. Pudo el hombre además, elaborar estrategias para la cacería, o darse cuenta de modos de conservar los alimentos o cocinarlos.




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