Un cuento de Navidad

Un cuento de Navidad es el título en español de una novela corta del escritor británico Charles Dickens, llamada A Christmas Carol. También se conoce en español como Canción de Navidad. Es una de las más conocidas y exitosas obras de Dickens, fue publicada el 19 de diciembre de 1843 por la editorial Chapman & Hall.

Es una de las obras más representadas y versionadas del autor británico, en diferentes medios, que incluyen cine, teatro y juegos de vídeo.

Algunos personajes principales

La obra gira alrededor del avaro negociante Ebenezer Scrooge, cuyo carácter contrasta con el de su sobrino Fred, alegre y sociable. Scrooge tiene un único empleado llamado Bob Cratchit, sobreexigido por su patrón. Cuatro personajes fantasmales son claves en la obra Un cuento de Navidad: el espíritu de Jacob Marley, fallecido socio de Scrooge, y los espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras.

Género de la obra

Un cuento de Navidad es una mezcla de fábula con narrativa de fantasía, lograda con innegable maestría. Sin embargo, el ambiente general de la obra responde muy bien al estilo que solía darle Dickens en general a sus novelas: el contraste entre la vida de la gente de escasos recursos y la de los más favorecidos durante la Inglaterra victoriana. Un ambiente en general opresivo y lúgubre, ocasionalmente atemperado por momentos de alegría. Esto refleja en general la difícil infancia que tuvo el propio autor.

El nombre Canción de Navidad alude a una composición musical, de modo que el autor llama a cada capítulo “estrofa”. No obstante, la novela está escrita en prosa, como se especifica en la versión original del título, algo más larga.

Resumen del libro Un cuento de Navidad

Ebenezer Scrooge es un avaro prestamista, duro y egoísta, que trabajaba con su socio Jacob Marley hasta que éste fallece una víspera de Navidad. Siete años después, es presentado más egoísta que nunca, negándose a contribuir con unas personas que le piden donar dinero para los más pobres. Tiene un único empleado, Bob Cratchit, al que le deja libre el día de Navidad por obligación legal. Considera que las Navidades no son más que una excusa para hacerle perder dinero, y rechaza la invitación de su sobrino Fred para pasar las fiestas en su casa.

Esa víspera de Navidad, luego de cerrar su negocio y disponerse a dormir, es visitado por un fantasma, que resulta ser el espíritu de Marley, su antiguo socio. El espectro arrastra unas pesadas cadenas, y le explica que ellas son el resultado de su vida de egoísmo y avaricia. Antes de irse, Marley le advierte que esa misma noche recibirá las visitas de tres fantasmas, que le ofrecerán la oportunidad de rectificar su vida. Porque de lo contrario, se condenará a llevar unas cadenas aún más largas y pesadas.

Scrooge no tiene tiempo de decidir si la aparición fue real o no. Casi de inmediato se aparece el primer fantasma, que se identifica como el Espíritu de las Navidades Pasadas. De apariencia angelical, el fantasma lleva a Scrooge a un viaje en el tiempo, al pueblo donde vivió su niñez y juventud. Le hace ver cómo disfrutaba las fiestas a pesar de haber sido pobre, y cómo era de bien tratado por su antiguo patrón. También le recuerda a la joven con la que estuvo comprometido, y cómo la perdió por su excesivo empeño en trabajar para acumular dinero.

Terminado el viaje, es visitado por el Espíritu de las Navidades Presentes. Éste tiene el aspecto de un sujeto enorme, barbado y escandaloso, que viste un abrigo enterizo que le deja el pecho al descubierto, además de portar una antorcha. El fantasma muestra a Scrooge diferentes escenas de celebraciones navideñas en distintos lugares, incluyendo la casa de Fred, que celebra alegremente con sus amigos y familia, pero no deja de sentirse triste por la amargura de su tío. También es llevado a casa de Cratchit, donde ve a una familia empobrecida que trata de celebrar la Navidad con alegría, incluso cuando su pequeño hijo Timmy se encuentra enfermo y es poco probable que sobreviva. La visita cierra con la imagen de dos niños harapientos que se muestran a Scrooge, y que encarnan a la Miseria y la Ignorancia.

El tercer fantasma, el Espíritu de las Navidades Futuras, es un personaje más lúgubre, con una túnica y capuchón que no dejan ver su rostro. Sin decir palabra, lleva a Scrooge a un lugar en el que se celebra el funeral de un hombre. Nadie llora por el difunto; antes bien solo hay dos personas que dicen haber ido por si se servía comida. Sus criados se ocupan de llevarse lo que haya de valor en la habitación del muerto. El espectro le muestra a un matrimonio que respira aliviado, ya que debían dinero al difunto y su deuda se verá aliviada. También vuelve a visitar a los Cratchit, que lloran desconsolados porque sus escasos recursos no le permitieron costear un tratamiento para su hijo Tim, que acaba de fallecer. Llevado a la tumba del hombre que falleció, Scrooge ve con horror que es su nombre el que está grabado en la lápida.

Desesperado, el avaro prestamista grita que quiere cambiar para evitar ese destino; y aparece en su propia habitación. Es la mañana de Navidad, y el viaje ha durado una sola noche. Pero Scrooge ha cambiado radicalmente: un renovado espíritu de alegría ha tomado cuerpo en él, y se dispone a enmendar lo que ha sido su vida. Visita a su sobrino para compartir con él; se acerca a Cratchit, no solo para subirle el sueldo: también se ocupa de sufragar el tratamiento de Tim, convirtiéndose en protector del niño. Todas las Navidades de Scrooge, de ahora en adelante, lo tendrán como ejemplo de alegría y celebración.



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